Las palabras root y jailbreak aparecen a cada rato en artículos y videos de tecnología, casi siempre sin que nadie se detenga a explicarlas. Si llegaste hasta aquí, seguramente te preguntas de qué se trata todo esto.
Aquí estamos para explicarte exactamente qué es cada cosa, en los términos más sencillos posibles. Es una duda común entre quienes buscan cómo rastrear un celular: casi todas las guías de aplicaciones de monitoreo mencionan el root o el jailbreak, y muy pocas explican qué son.
Nota: hacer jailbreak y hacer root es prácticamente lo mismo. La única diferencia es que el primer término se refiere a los iPhone y el segundo a los equipos Android.
El jailbreak significa eliminar las restricciones de Apple
La palabra jailbreak (algo así como "fuga de la cárcel") ya dice mucho: la idea es sacar al celular de la "jaula" en la que viene de fábrica, quitarle los candados que puso Apple y devolverte el control completo del aparato.
Cuando le haces jailbreak al celular, empiezas a instalar programas, los llamados tweaks, desde fuera de lo que Apple autoriza. Pueden cambiar a fondo tanto la apariencia como el comportamiento de tu iPhone. Veamos algunos ejemplos:


La primera imagen es de un tweak llamado Unify; la segunda se llama Horseshoe. Como puedes ver, permiten hacer cosas que quizá ni imaginabas posibles en un iPhone.
El root significa convertirte en superusuario en Android
Los equipos Android ya son bastante más configurables que los de Apple, pero siguen teniendo varios candados de fábrica. Cuando le haces root a un celular o a una tablet Android, te conviertes en el usuario maestro, el administrador, el dueño absoluto del aparato.
Android te deja instalar aplicaciones fuera de Google Play incluso sin root, pero es el root el que permite que ciertas apps hagan cosas normalmente prohibidas. Por ejemplo, puedes desinstalar aplicaciones del sistema como Chrome y Gmail, y también las que Telcel, AT&T o Movistar dejaron precargadas.
El root es además la puerta de entrada a cosas mucho más avanzadas, como instalar otras versiones de Android. Para explicarlo simple: un Samsung y un Motorola traen los dos Android y se ven completamente distintos. Con privilegios de root puedes instalar esas versiones personalizadas en casi cualquier equipo.
Cualquiera puede hacer root o jailbreak con tiempo y paciencia
El jailbreak y el root usan programas gratuitos: no tienes que pagar un solo peso por ninguno. A cambio, vas a pasar un rato leyendo el material de tu modelo de celular y entendiendo cada paso.
Ninguno de los dos es difícil. Hay guías bastante completas para casi todos los modelos y, si las sigues al pie de la letra, el proceso resulta hasta tranquilo.
Aun así, la primera vez conviene ir despacio e informarte lo más que puedas. Un usuario con experiencia quizá le haga root a su Android en 20 minutos; a ti es normal que te lleve cerca de una hora.
Antes de empezar, respalda lo que te importe y deja el equipo bien cargado: un celular que se apaga a media operación se queda inservible.
No confíes en nadie en línea que te cobre por hacerle root o jailbreak a tu celular
Por nuestra propia investigación, los servicios de paga que ofrecen hacerlo no son confiables. Míralo así: cuando un celular queda rooteado o liberado, todo lo que hay adentro queda abierto y vulnerable.
¿Le confiarías a un completo desconocido el acceso sin restricciones a tu celular? Espero que no.
En lugar de eso, háblale a ese amigo que sabe de computadoras. Pasa un rato en YouTube viendo videos de cómo hacerlo. Gasta tiempo, no dinero.
Así puedes encontrar guías para hacerle jailbreak o root a tu celular
Lo primero que necesitas es el modelo exacto de tu equipo, por ejemplo un Samsung Galaxy S23 o un iPhone 13 Pro. Lo segundo, qué versión del sistema tiene instalada.
Cómo saber qué versión de Android tienes
- Abre la aplicación Configuración.
- Baja hasta el final y toca Acerca del teléfono (en algunos equipos la ruta es Sistema > Acerca del teléfono).
- Busca el renglón que dice Versión de Android. El número que aparece ahí es el que estás buscando.


Cómo saber qué versión tiene tu iPhone o iPad
- Abre la Configuración.
- Entra en General > Información.
- Fíjate en el campo Versión del software.


Con el modelo y la versión en mano, busca en Google o en YouTube con la fórmula de abajo:
Modelo de celular Android + versión + root
Modelo de iPhone + versión + jailbreak
Un detalle importante en los iPhone: el jailbreak se apoya en una falla concreta de cada versión de iOS, y Apple las va tapando. Si tu búsqueda no arroja nada para tu versión exacta, es que todavía no existe jailbreak para ella. En Android casi siempre hay camino, aunque cambia de una marca a otra.
Hay pros y contras, así que todo depende de lo que busques
Repasemos rápido las ventajas y las desventajas del jailbreak y del root:
Pros:
- Puedes usar todo tipo de aplicaciones especiales que de otro modo no estarían a tu alcance.
- Puedes eliminar las apps que vienen precargadas y que nunca abres.
- Puedes cambiar por completo la apariencia de tu celular.
- Puedes quitar la publicidad de una vez por todas.
- En algunos casos, puedes dejar el equipo más rápido.
- Puedes alargar la duración de la batería.
Contras:
- Las actualizaciones del sistema pasan a hacerse a mano.
- No vas a poder usar ciertas apps: las de los bancos detectan el root y se niegan a abrir, lo que de paso te deja sin poder hacer transferencias desde el celular.
- Quedas más expuesto a ataques de seguridad si no tienes cuidado.
- Solo en Android, puede que necesites borrar todos tus datos antes de hacer root.
- La garantía sigue cubriendo los defectos de fábrica, pero el fabricante puede negarte la reparación gratuita si la falla vino de modificar el sistema.
Para algunas personas, personalizar el celular por completo y cambiar su forma de funcionar ya es razón suficiente. Para otras, quedarse sin la app del banco es un impedimento definitivo.
Qué puedes hacer con un Android rooteado o un iPhone con jailbreak
El root y el jailbreak abren todo un mundo de posibilidades en tu equipo, entre ellas:
Monitorear el celular: las aplicaciones espía como FlexiSpy y mSpy hacen muchísimas más cosas cuando el equipo vigilado está rooteado o con jailbreak. En esas condiciones alcanzan a leer mensajes de WhatsApp, correos, Snapchats y demás, y consiguen rastrear un celular con más detalle: no solo localizar el celular en el mapa, sino guardar el historial de por dónde anduvo.
Control remoto: la cantidad de opciones de control a distancia que se abren después del root o del jailbreak es impresionante. Prácticamente puedes manejar el aparato completo mientras esté conectado a internet.
Poner y quitar lo que quieras: ¿no te gustan las aplicaciones que traía de fábrica tu celular? El root y el jailbreak te dejan borrarlas todas. ¿Quieres una app que no está ni en Google Play ni en la App Store? En un equipo liberado es probable que la encuentres en otras fuentes.
Personalizar el equipo: cambiar el fondo de pantalla y mover los iconos está bien como primer paso, pero el aparato que traes en la mano tiene mucho más potencial, como muestran las imágenes de esta sección.
El riesgo es muy poco frente a una recompensa que puede ser enorme
Como viste en la lista de contras, el jailbreak y el root te dejan más frágil en cuanto a seguridad, porque el sistema queda destrabado por completo: si llega un ataque, ya no puede protegerse solo.
Por otro lado, con un poco de sentido común basta. No visites sitios dudosos. No descargues nada de fuentes en las que no confíes. Es todo. Esos dos noes te van a proteger el 99.9% de las veces.
¿Hacerle root a un Android o jailbreak a un iPhone borra todo?
Dependiendo de tu equipo, quizá necesites "desbloquear el bootloader" antes de hacer root, y ese procedimiento borra todo lo que hay en el dispositivo. Algunos modelos se saltan ese paso, y en esos casos no pierdes nada.
Mira aquí cómo encontrar las guías de root específicas para tu celular.
La recompensa del jailbreak o del root es considerable para mucha gente. Una vez que ves de lo que es capaz tu celular sin grilletes, es difícil querer volver atrás.


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